"Sólo existo cuando piensas en mí"
Ah! Pero lo que yo sí he comprobado es que cuando piensas en alguien muy intensamente, puede que llegues a esa conexión mágica de que el otro piense en tí y en un instante, por cualquier motivo por demás insignificante ambos se enteran que se están pensando. Así me pasó con Isidro -mi gran amigo desde la secundaria- lo pensaba cuando llamé a una estación de radio para leer un fragmento de mi autoría acerca del llanto y, él es una de las pocas personas que conoce mi estado extremo de sensibilidad que me obliga a llorar. Lo pensaba a él cuando lo escribí y "curiosamente" él encendió el radio -hecho poco habitual en su persona- en cualquier estación y ahí estaba yo. Me reconoció inmediatamente y terminando mi relato me llamó, después de no verlo por algún tiempo y coincidir de esa manera peculiar para los dos, comprobé que el llanto no es sólo amargura, el llanto es sanación más aún, incluso cuando lo compartes con un ser que amas.
Arrivederci!!

